Aunque pueden verse alarmantes, no todas son tan graves como parecen. Pero si estás ante un caso difícil, no olvides que todos los problemas de piel en gatos tienen tratamiento ¡y la gran mayoría se curan o se controlan!
Los problemas en la piel son bastante comunes en los gatos, las principales razones para estas afecciones son las alergias, parásitos, infecciones bacterianas y fúngicas, y desequilibrios hormonales. Estas enfermedades pueden presentarse en michis de cualquier raza y edad.
Las afecciones de la piel en los gatos pueden ser causadas por una variedad de problemas que van desde problemas menores, como un aseo deficiente, hasta problemas más graves, como infecciones. Las más comunes que podemos nombrar son:
1. Tiña: También llamada dermatofitosis, es causada por hongos que se alimentan de la piel sana, produciendo diferentes tipos de lesiones, como la alopecia redondeada. La tiña en gatos también provoca prurito e inflamación cutánea. Puede ser trasmitida a humanos y otros animales.
2. Sarna: Es ocasionada por diferentes tipos de ácaros, unos pueden transmitirse de gato a gato, mientras que otros no. Suele aparecer cuando las defensas del gato no estan bien. La sarna notoédrica o sarna felina es muy similar a la canina.
3. Acné felino: Consiste en una infección bacteriana, se presenta como puntos negros en las zona de la barbilla y alrededor de los labios. Se forma cuando los folículos pilosos se bloquean por una producción excesiva de queratina.
4. Alopecia psicógena: Se deriva de un trastorno del comportamiento. Es provocada por un acicalamiento excesivo, que suele producirse porque el gato se encuentra ansioso o estresado.
5. Dermatitis alérgica: Suele producirse por una reacción a la saliva de las pulgas. En ejemplares alérgicos, basta con una sola picadura para que se produzcan lesiones derivadas del rascado, especialmente en el cuello, el abdomen, el perineo y la zona lumbosacra.
6. Xantomatosis cutánea: Es producida por alteraciones metabólicas, como la hiperlipidemia o diabetes, inducidas por dietas ricas en contenido graso. Causa pequeños bultos o elevaciones sólidas en la piel (pápulas) con un halo rojizo.
7. Absceso: Una mordedura de gato o un traumatismo pueden causar una herida que puede infectarse. Si la herida se cierra y se llena de pus, puede formarse un absceso. Un absceso en un gato puede requerir drenaje por parte de un veterinario.
8. Piel seca: la mala nutrición, el estrés y las enfermedades subyacentes pueden contribuir a la piel seca, que a menudo causa escamas similares a la caspa.
9. Granuloma eosinofílico felino: esta afección inflamatoria produce piel en carne viva y ulcerada, así como placas (áreas de piel enrojecida y elevada) sin vello y con picazón. La boca y los labios son los más afectados, pero también pueden aparecer lesiones en el abdomen y las patas.
10. Tumores: Los gatos pueden desarrollar muchos tipos de crecimientos en la piel, desde quistes hasta cáncer. Estos bultos varían en apariencia y los gatos pueden rascarse o lamerse la zona afectada.
11. Pénfigo foliáceo: esta enfermedad autoinmune provoca la aparición de costras y úlceras en los gatos. Las zonas comúnmente afectadas incluyen la nariz, la cara, las orejas, el vientre y las patas.
